Mario's profileEL VIDEOTAPE DE MI VIDAPhotosBlogListsMore Tools Help

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    March 28

    Nude o la vieja Big ideas

    Recuentos y recuentos de una vida... sólo para satisfacer mi ansia de recordar y dejar grabado cada clip de mi tiempo.
    Nude, canción de In Rainbows, último disco de Radiohead, es una rola nacida en las composiciones del Ok Computer bajo el nombre de Big Ideas y que fue arreglada e integrada para este último disco, desde luego la conozco desde hace muchos años y no sé que me recuerda, bueno si sé y no quiero decirlo, pero me gusta mucho, mucho, mucho, mucho.
    Los recuentos están por finalizar, pero las armonías reviven cada momento
    , abrimos compás con esta canción para el episodio 9. Honor y vida eterna para Radiohead.     




    March 26

    La peor etapa

    Recuento 8
    Entré a aquella sala donde me pidieron les diera mi nombre y tras una rápida búsqueda me dieron mi papel, corrí de buenas a mostrarle a mi madre el resultado:
    “Ha sido aceptado para estudiar la carrera técnica de economía en el CECYT”.
    Pocas semanas después llegó una carta del Bachilleres a la casa, sin mucho que pensarlo la abrí, nuevamente le grité a mi mamá y juntos leímos:
    “Usted ha sido aceptado para estudiar el nivel medio superior en el Colegio de Bachilleres”.
    Por último, recuerdo que el domingo a las 8 de la mañana corrí al puesto de periódico, mi madre, inseparable siempre en esos días, quería junto a mi checar la gaceta, revisamos una y otra vez que apareciera mi número y así fue, fui aceptado en el CCH Sur, ella me felicitó y me dijo, muy bien, tres de tres.

    ***

    1995 un año de contrates tras tres alegrías…
    Ella decía ser mi madre; sabía mejor que nadie la verdad, mi verdadera madre me acompañó a la realización de mis tres exámenes y ella junto a mí esperó ansiosa mis resultados.
    Él decía ser mi hermano; pero yo sabía que el mero mero sólo podía ser Alfonso.
    Triste año, triste recuerdo tener que compartir todo cuando yo aprendía ya a vivir conmigo mismo, triste 95.
    El desayuno era sencillo: fruta, jugo y un huevo, así me iba a la escuela (opté por estudiar en el CCH), no comía más en el resto del día.
    Un mes así y comenzaba a notarse mi problema.
    -Tienes unos ojerotas negras, decía Mónica, mi hermana.
    -Porque no vas al estadio, vete sólo, distráete, si el problema es ella, entonces busca no estar aquí, ve al estadio, decía la nena.
    -Por qué no le dices a tú mamá que te compre unos buenos pantalones? comentaba Jorge.

    ***

    ¿1995, cuánto tienes que durar? me preguntaba a diario.
    Entrar a esa escuela gigante me hizo sentir pequeño, fue difícil el primer año, odiaba literalmente a todos o casi todos mis compañeros, la mayoría de ellos unos ineptos, engreídos, hijos de papi.
    Me rehusaba a convivir con ellos.
    -Me he dado cuenta que eres muy solitario y quiero ofrecerte mi amistad, decía Gema, fue la única vez que recuerdo hablamos, no me interesó su oferta miserable.
    Eran las 4 de la tarde, llegaba a casa, no hacía tarea, no tenía ganas de eso ni de nada, yo sabía todo, nada era para mi grandioso, mejor salía con Víctor, mi mejor amigo.
    -Odio la puta escuela, no soporto a esos gueyes, le comentaba.
    -Quieres que vaya por ti, decía mi gran amigo, siempre se ofrecía a ayudarme.

    ***

    Pasé el primer año con deseos de que los siguientes fueran mejores.
    Ella me mira
    Le regreso con cortesía la mirada
    Que mierda de sentimiento es esto?, me pregunto, jamás lo he sentido, pero se siente chido, agrego.
    La última hoja de mi cuaderno de inglés dice algo así:
    Y las risas de mis tiempos agradables
    Convertidas en cenizas de un presente miserable
    Entre oscuridades eternas
    Y tenebrosas invitaciones tramposas
    Ella lo lee, me comenta después: eso es increíble, tú lo escribiste?
    -Si, dame mi cuaderno ya.
    Ella me besaría después, me amaría más tarde y terminaría con mi inocencia al final.

    ***

    Odio el pinche cigarro, me cagan estos pendejos que no saben aún ganarse las cosas y ya creen que pueden fumar, pienso.
    Entonces Daniel me ofrece algo que jamás había probado, pero me llama la atención y digo va!
    Un golpe, profundo, lo sostengo en mi estómago, se siente interesante, pero no como algunos me lo pintaban, en fin, el primero y el último, me dije.

    ***

    El profesor de biología tiene una corbata padre.
    -Me late su corbata, le comento.
    Se la quita y me la ofrece, le agradezco y me la pongo en nuestra comida de fin de año, Amaya me comenta: te ves guapísimo, la miro y la beso, soy infiel por primera vez y me vale madre, a ella le vale madre también serle infiel a su novio.

    ***

    Le da varicela a sus 17 años, quiero ir a visitarla, no me deja, en cambio si me pide todos los días pedir su tarea, el niño bueno que aún era concedía todos sus caprichos.
    Meses después atinaría a hacer una magistral maniobra.
    -Me tienes hasta la madre.
    Yo estoy llorando y le pido que me de una oportunidad.
    A mi lado pasa una desconocida y me hace cara de pobrecito, ya te cortaron.

    ***

    De 1995 a 1998 sufrí la peor etapa de mi vida, la estudiantil sobre todo, no fui feliz, nada feliz, el primer año me tocó conocer estudiantes de mediana capacidad, el segundo año conocí mi primer amor que terminó por decepcionarme después, el tercer año comprendí la importancia de hacer las cosas bien para tener mejores oportunidades en la Universidad.
    Víctor como amigo fue muy comprensivo conmigo, fue el apoyo más fuerte que tuve fuera de la casa, fue de hecho el último gran momento que estuve con él, después conoció a Sandra y perdimos el contacto tan seguido como en esos años.
    Mi madre simplemente estuvo ahí, para apoyarme para guiarme e incluso para regañarme cuando era necesario… pero ese día, previo a la Navidad se convirtió en el más memorable.
    -Qué tienes hijo?
    -Me terminó Guadalupe.
    Ella me abrazó y yo lloré en sus hombros más de cinco minutos.

    ***

    Fueron tres oportunidades que tuve para elegir, Bachilleres, Poli y UNAM, jamás me arrepentí de la decisión tomada, pero ahora veo que sufrí mucho por esa opción .
    Fui porque me invitaste a tú reunión con tus amigos de la Prepa 6, todo era distinto, tú los recuerdas muy bien, te vi contenta con ellos, envidié esa suerte tuya.
    -Tienes 15 días para irte de la casa, le escuché decir a mi tía.
    Eso me hizo feliz… esas palabras me dieron fuerza para entrar de lleno a la mejor etapa estudiantil de mi vida, la Universidad.
    Roberto Baggio jugó su último mundial, usó la playera 18 y eso abrió una nueva magia…
    Fui a la ventanilla y me dieron mi carta.
    “Usted ha sido aceptado en la Facultad de Economía”.
    Eso, es otro recuento.





    March 25

    Ionizes & Atomizes

         

    Previo al recuento 8, una canción que me late mucho y que desde aquella tarde cuando íbamos
    Kellys, Alfonso y yo por el viaducto se internó en mi cerebro para estar taladrándome día y noche. La rola se la debo a una personita a quien le he tomado un cariño especial. Esta canción, de Modest Mouse, sirve de compás para el próximo flashback.





    March 19

    Meiner Bruder

    Recuento 7

    Ese día corrí inmediatamente que sonó la campanada que anunciaba el fin de clases, yo ya tenía ganas de llegar a casa, lo hice tan presuroso que aún tengo en mi mente algunos paisajes muy fuertes, el Oxxo, la segunda sección y el centro social, sin embargo, mi deseo era uno: llegar a casa.
    -Puedo verlo? pregunté.
    -Espera a que te enfríes un poco porque vienes de la calle, lávate las manos también, contestó mi tía.
    Dejé pasar 15 minutos, de esos que muchos decimos los más largos de nuestras vidas, pero como siempre la espera es un don que se recompensa.
    -Pasale pero no hagas ruido.
    Entré al cuarto y me quedé sorprendido, lo vi precioso, quizá más pequeño de lo que imaginaba, pero ahí estaba embobado junto a su madre quien cuidaba que no fuera brusco en mis movimientos, quizás su llegada no haya cambiado el mundo, pero el nacimiento de mi hermano Alfonso Strotgen fue algo que me hizo feliz, no, rectifico, me hizo muy feliz.
    Nació ya varios ayeres, y quizás ha perdido esa parte que en algún momento me hubiera gustado que conservara siempre, su inocencia. Pero con los años aprendí a entender los procesos naturales de la vida, hoy tiene 15 años y me sorprende su inteligencia y su desenvolvimiento, no quisiera presumir, pero a veces me siento satisfecho de lo que a mí me corresponde haberle dejado.
    Alguna vez caminando recuerdo se me echó a correr, quien sabe como es que cruzó la calle tan descuidadamente que sólo recuerdo que mi mano se estiró lo más que pudo y alcanzó a jalarlo, otro poco y un auto lo hubiera atropellado, ahora cada que puedo le digo en broma "te salvé la vida", y él siempre me dice, yo te salvé a ti también la vida, es cuerioso y aunque él nunca lo va creer nunca, alguna vez en nuestros juegos me hice el asfixiado con una bolsa de plástico, pero a sus cuatro años supo hacerme un hoyo en la boca para que pudiera respirar, siempre va creer que hizo un acto heroíco y aunque lo fingí, fue mi heróe ese día.
    Alfonso siempre fue mi hermano, pues a pesar de no haber sido hijos del mismo padre ni la misma madre, si fuimos por muchos años vecinos inseparables, a veces él y yo ansíabamos los fines de semana para estar juntos y jugar.
    Entre las primeras cosas que recuerdo Alfonso tuvo a bien imitar o tomar prestado mio fue el amor por hacer historias con los juguetes, tenía una colección de muñecos de Batman (que ya hubiera querido tener en mis años de infante) y hacíamos siempre buenas películas. Obvio el siempre fue el bueno y escocgía al caballero oscuro y a su fiel acompañante Robin y yo no me quejaba de agarrar su Joker, Pinguino, Dos Caras y Acertijo para buscar hacerle la vida imposible en esas largas tardes.
    Pasó el tiempo y con ella las preguntas también le fueron surgiendo, evidentemente con el los años éstas también fueron subiendo de tono, nunca le oculté nada ni tampoco le inventé nombres a las cosas, siempre traté de ser muy directo en mis pláticas con él.
    No sé si un poco sea eso que entonces sin que yo le presionara a nada él ya le iba a los Pumas, deseaba que Italia fuera campeona en todas las competiciones donde participara o incluso se adjudicara a Muse y Radiohead como sus bandas favoritas. No sé que tanto de eso yo fui poca o mucha influencia para él. Incluso cuando veo que se enoja con su mamá y le contesta necio y a veces altanero me recuerda a mi también haciendo eso a mis 15 años.
    El tiempo sin embargo, ha puesto las cosas en su lugar, Alfonso se convirtió en una de las personas por las que siento orgullo, sus inventos electrónicos desde los siete años, ese interés por desarmar todos sus aparatos para encontrarles un uso más sofisticado después, sus buenas notas en la escuela, su capacidad para evidenciar las realidades de un país lleno de lagunas e incluso esa ingeniosa idea de ganar dinero desde hace más de un año a través de su blog me hace sentirme muy feliz y completo.
    Él es muy frio y no sé si algo de eso me ha copiado, (aunque las personas que me conocen saben que soy de lo más cariñoso del mundo) a veces lo siento introvertido, quizá un poco el reflejo de lo que creo un estado pleno de autosatisfacción, siempre curioso, siempre amante de las reuniones con la familia, algo me dice que Poncho no es mi primo como lo indican los papeles.
    Quizás en sus primeros años cuando estuvo tan enfermo que tuvo que ser hospitalizado fue cuando más lo amé porque con todo y que esa criatura apenas y pronunciaba algunas palabras en una visita al nosocomio,
    su padre se acercó a verlo y le dijo:
    -Cómo estas hijito?
    -Bien, respondió lentamente.
    -Quién te pintó tu mano? preguntó su papá (la mano de Alfonso que estaba conectada al suero tenía un papel con sus datos).
    -Beto, respondió.
    Claro que yo no hice eso, pero desde entonces supe que yo estaba en su vida y el aunque nunca es necesario que lo diga perpetró en la mía.
    Ahora toca la guitarra, el teclado, juega futbol, es un genio de la computadora y amante de los gadgets, le fascinan las películas de terror y la literatura paranormal, fue el primer invitado de honor en las noches melómanas del grupo FAMA (Farid-Mario) habla inglés, alemán y español, adoro al cabroncito.
    Nunca olvidaré que contra todo, ese día en que me salí de la casa, te arriesgaste para ser mi enlace con mi mamá, por eso siempre estaré agradecido contigo.
    Por ello y sin más explicaciones, eres mi carnal, mi "parna", mi brother, parte de mi vida, simplemente eres, en el buen alemán: Meiner Bruder.
    Alfonso eres uno de mis amores más grandes, te quiero mucho.
    Si deseas conocer un poco de él detrás de las cámaras, eh aquí su fabuloso blog.
    http://blog.lomasinteresante.net/








    March 12

    Sandra Hernández Zuñiga

    Recuento 6

    El violín sonó y en la armonía llevó los recuerdos, sus ligeras cuerdas y su poderoso sonido entraron en mis apacibles oídos en aquellas noches de melómano, el violín, el magnífico instrumento que entró a mi vida muy joven.
    Todos tenemos un amor de secundaria que debe estar entre los favoritos para la hora de hacer recuerdos, en mi caso no es la excepción, tuve mi famoso deseo por una niña que tenía todas las características que en ese entonces me hacían babear por alguien. Ella era linda, ella era de mirada tierna y además pertenecía a la escolta, razón por la cual me gustaba más, simplemente porque era inteligente.
    Íbamos en la misma secundaria, pero en diferentes turnos, mientras yo asistía en las mañanas, ella hacía lo propio por las tardes.
    La conocí en un principio en la iglesia, ella y yo asistíamos a la llamada misa de niños, desde entonces mi participación en la ceremonia religiosa era puntual cada domingo, tenía que verla y buscar la forma de acercarmele. Nunca sucedió.
    Pasaron los años, entré a la secundaria y fue que la volví a ver, cruzamos camino y cuando la vi la reconocí: es ella me dije en la mente, mientras percibí que ella decía: es él.
    Por varios días el simple hecho de cruzarme en el camino cuando yo salía de la escuela y ella estaba por ingresar era la gloria, era lo que deseaba y sobre todo porque la miraba con cariño y muchas veces ella me respondió igual. Alguna vez pensé que nos gustábamos pero no éramos capaces de decirlo.
    No recuerdo exactamente que día comencé a hablarle, pero fui feliz desde ese momento, ella se apoderó de sueños, ilusiones y viajes dentro de un mundo de colores y fantasías.
    Recuerdo haberla acompañado a su otra escuela (Ollin Yoliztli), ahí fue cuando comprendí que por ella ya no era un simple capricho o deseo, era un amor total, su pasión por la música y su habilidad para tocar el violín me dejó perplejo, siempre vi sus manos como las mejores para tocar ese instrumento.
    Mi memoria percibe aquella tarde gris, que en compañía de mi mejor amigo, Víctor, acudimos al centro histórico a escucharla tocar, la verdad fue sensacional, la melodía se introdujo en mis venas y los vientos sonoros del violín sembraron un amor imprescindible en mi manera de apreciar la música.
    Ella entró en mi vida de una de las formas más inusuales y de las que más gozo ahora que han pasado muchos años, a través de la melodía.
    Hoy quizá, al escuchar canciones como Reckoner de Radiohead, Take this waltz de Leonard Cohen o The gunners dream de Pink Floyd, en serio me provocan lágrimas que derraman su nombre: Sandra.
    Recuerdo ese beso que nos dimos una noche muy oscura, estábamos en la planta baja de su edificio, en mi mente sonaban las campanas celestiales de un momento único, el piano hizo segunda para dar entrada a una melodía que había que acompañar con el mejor violín de mi vida, fue entonces que la abracé, que me olvidé de mis miedos y la sujeté, entre mis brazos estuvo por dos o tres minutos, sus labios compusieron una de las mejores canciones que pude escuchar, sentir y saborear, fue una canción que pudo titularse: el deseo armónico, y que entregué lo mejor de mi para ella, por esos lindos días en que sin querer ella me empujó a amar este arte.
    Pudimos habernos besado más ocasiones y no lo hicimos, quizás porque aquella vez, hicimos el mejor dueto en la historia y queríamos recordarnos así, en la cumbre.
    Sandra Hernández Zuñiga fue un amor apacible que con el tiempo se convirtió en ese buen vino, con esa persona con la que recordar detalles de tu vida significa algo agradable.
    Sandra creció en el mismo seno y ambiente que en el que yo lo hice, alguna vez estuvimos cerca (en distancia) entre nuestras casas y también en el trabajo.
    Estuvimos cerca en nuestros deseos y en nustras ilusiones.
    Cerca en la armonía y en las necesidades.
    Pero siempre lejos de intentar cumplir la promesa de la felicidad, quizá ella hubiese sido feliz conmigo y yo con ella, pero nunca lo descubrimos.
    Hoy Radiohead, Muse, Air, Pink Floyd, Camel, Myslovitz y Leonard Cohen suenan mejor que ayer, porque descubrieron que su amor de secundaria provoca mejores melodías.
    Gracias, mi querida amiga Sandra.







    March 08

    LOS RECUENTOS (PRIMERA MITAD)

     
    March 07

    Aquel verano de 94

    Recuento 5

    Esa carretilla de 200 cuetes que explotaba en el departamento.
    La ropa interior que nos robamos de Monse y de otras vecinas más en las azoteas.
    La señora del 401 que nos tenía a todos como idiotas en la azotea del edificio Miguel Ángel Asturias viéndola cambiarse de ropa.
    El beso de Magos, en esa fiesta de Víctor en casa de José Manuel.
    Aquellos juegos de beisbol por las mañanas, de futbol por las tardes y de americano por las noches.
    Esa corretiza que nos echó el loco a Víctor y a mi en la rinconada de los ríos.
    Aquella caída de Osvaldo en el lago del parque, causada por una barrida desleal de mi parte al jugar futbol.
    Esos años, aquellos años, mis grandes años, los últimos años juntos, nuestros años de jóvenes, ese verano de 94, las mejores vacaciones de nuestras vidas, todo eso, fue una época imborrable de mi memoria.
    Y nunca se me olvida nuestras discusiones en la noche, siempre redondas, siempre inocentes, siempre de chicos despreocupados.
    Y en las mañanas todo de vuelta nuevamente.
    Con melancolía aún percibo aquel verano de 94.